Sitges 2017 - 50 aniversario

Imagino que mientras escribo estas líneas muchos de vosotros estaréis dentro de alguna de las maratones que cerrarán las 50 edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Han sido 11 días de festival bien ajetreados donde hemos podido ir de pase en pase y gozar de lo que tanto nos gusta.

 

Como siempre, antes de entrar en detalle con las películas me gustaría comentar el ambiente vivido y el trabajo de la organización del evento.

 

Sobre la organización solo tengo buenas palabras. Mejorar en algo duramente criticado hasta la saciedad tiene su mérito. Y cuando hablo de buenas palabras no quiere decir que no exponga ciertas carencias o malas gestiones casuales, me refiero a que el festival se ha sucedido sin incidentes graves ni situaciones vergonzosas vividas en pasadas ediciones. Al menos yo no he sido consciente en esta ocasión.

 

Cosas a mejorar o cuestionar hay alguna que otra. Una es el tema de los tiquets para prensa. Encuentro preocupante que en esta edición el único pase directamente abierto para prensa fuera el de las 8:30, dificultando en muchas ocasiones cuadrar calendario y gestionar fácilmente las sesiones a ver. Por contra, en algunas sesiones de las que fueron imposible solicitar ticket, hemos presenciado salas casi vacías y compañeros de prensa quedarse fuera. Quizás a nivel organizativo se podría gestionar de alguna manera más productiva para todos. No creo que a nadie le interese una sala vacía. Tal vez se podría crear una cola para prensa sin ticket y a la que se le permita entrar una vez haya entrado todo espectador con ticket si la sala lo permite. No creo que sea una propuesta descabellada.

 

Otra cosa de las que se pueden poner en duda este año sea el tema de los que han dado mucho que hablar foodtrucks. La sorpresa fue encontrarse una de las calles cercanas al Auditori con carteles de prohibido aparcar. Luego descubrimos que era porque se llenaría la calle de foodtrucks. Lo primero que pensamos fue, vaya putada para la gente que quiera aparcar, habrá un caos los fines de semana que es cuando más gente suele venir. Lo segundo fue pensar en que quizás el lugar escogido no era el mejor. Pero lo realmente penoso fue ver que durante el festival como mucho coincidieron 5 foodtrucks al mismo tiempo en una calle que bien bien pueden aparcar, contando ambas aceras, más de 40 coches. Creo que por esa cantidad no se debería haber cerrado un calle tan larga y provocar problemas a los asistentes fieles que se las vieron negras para aparcar. El año que viene no sé si la idea será repetir la experiencia, pero al menos uno de esos pobres foodtrucks que fueron engañados a venir no vendrá. Fui testimonio en primera persona de las quejas tanto de ubicación como de clientela. Creo sinceramente que este tema se podría haber gestionado bastante mejor.

 

Pero vuelvo a repetir que en aspectos generales el festival ha sido un éxito total, tanto a nivel de funcionamiento como de asistencia de público. Una vez más la venta de entradas a superado a la edición del año pasado.

 

Esta edición quiero hacer mención especial al revalorizado Brigadoon. Vuelve a ser aquél que tantas buenas horas nos hizo pasar en años pasados. Los que habíais perdido la confianza volver a amarlo porque la organización ha vuelto ha hacer un trabajo excelente. Solo hace falta ojear la programación para saber de lo que hablo. Una grata sorpresa. A destacar la peruana Maligno del director DIRECTOR. Una buena muestra de lo que es una película con poco presupuesto pero con mucho amor por el género de terror fantástico, con un resultado más que digno. Que bien podrían envidiar grandes producciones con resultados más que cuestionables, llegando a ridículos.

 

La verdad es que es una auténtica maravilla poder disponer de proyecciones totalmente gratuitas abiertas al público de estas características. Para aquellas horas muertas sin película o para aquellos que no quieren o no pueden gastarse el dinero a diario es una auténtica joya. Y si encima te ofrecen pases de buenas películas que disfrutamos en anteriores ediciones del festival, pues mejor que mejor. Por ejemplo quien no la hubiese visto podría haber disfrutado totalmente gratis de Confessions of Murder, de DIRECTOR, que este año presentaba en la sección oficial a concurso la excelente película de acción La Villana, que tiene uno de las secuencias de inicio más espectaculares nunca vistas.

 

También, y para no perder la costumbre, hablaré un poco del nivel de irrespetuosidad existente en las salas por parte de algunos espectadores. No podemos pasar por alto aquellos que entran con comida, hecho totalmente respetable, pero que no tienen ningún cuidado en realizar el mayor ruido posible. Y como no, en masticar como si de una pocilga de cerdos hubieran salido. Sin olvidar tampoco aquellos que siguen entrando a ver una película pero en verdad su deseo más profundo es mirar una y otra vez su móvil para ver si han recibido algún mensaje vital. Este año he pedido educadamente unas cuatro veces si podían apagarlo. No hablamos de miradas puntuales a la pantalla retroiluminada, cosa que de todas formas tampoco entiendo, no no, ni mucho menos. Hablamos de gente que tiene la desfachatez de chatear en medio de una película. Sí, obsequiando a sus compañeros de butaca de una maravillosa ráfaga de brillante luz que, por desgracia de muchos, no es capaz de hipnotizar a los presentes para acabar de forma violenta con la vida del causante de dichosa desfachatez.

 

Dejando bromas a parte creo que será complicado encauzar la situación en las salas. Como todo en la vida es cuestión de educación y respeto y por desgracia estamos muy lejos de lo deseado en la materia. Vuelvo a decir lo que llevo años recalcando; si tienes algo tan importante que no puedes dejar el móvil apagado o en la mochila, no entres al cine. Todos lo agradeceremos. Si la película no cumple tus espectativas y es tan mala que deja de ocupar tu atención (cosa totalmente posible), levántate y vete. Mejor irte que molestar a los demás que puede ser que quieran seguir viendo semejante mierdolo. Como muestra un botón. Tengo que reconocer que este año tuve que salir de dos proyecciones por indignación mental. Normalmente utilizo semejantes calamidades para recuperar horas de sueños que durante estos días se pierden con facilidad. Pero en estas dos ocasiones me fue imposible alcanzar a Morfeo y decidí lo mejor para mi salud mental, irme.

 

Llega la hora de centrarse en lo que realmente nos interesa y que tanto nos gusta a todos los que solemos acudir años tras años al festival. Os iré dando pinceladas de sensaciones generales para entrar luego a concretar aquello que considere más relevante. Lo primero que diré es que durante la segunda semana vivimos tres días realmente duros a lo que a calidad de las películas se refiere. Durante la semana fuimos comentando con los compañeros de prensa y todos coincidimos de una manera más o menos similar que el nivel había sido bajo durante esos días. Con ello no quiero decir que el festival en general haya sido más malo que otros años. Como siempre llegar a ciertas conclusiones tiene más que ver con sensaciones. Es importante tener en cuenta lo que haya o no podido ver cada uno durante el festival. Y lo más importante como siempre son los gustos de cada uno. Aunque como siempre digo y no me cansaré, dentro de los gustos hay que conciliar cierta coherencia cinematográfica, y algunas de las películas que tendrán el “honor” de formar parte del Top Container de este año, no lo han conseguido.

 

 

Pero no avancemos acontecimientos ni nos adelantemos a hablar de aquellas películas que nos llegaron a causar cierta indignación. Hablemos un poco de la película ganadora del festival, Jupiter’s Moon. Durante estos días del festival siempre que alguien me preguntaba por la que yo creía sería la película ganadora me venía a la cabeza Thelma. Lo más curioso es que al conocer que la ganadora era Jupiter’s Moon pensé “ostras claro Jupiter’s Moon”. No entiendo como la olvidé, ya que me gusto mucho. Se me había borrado completamente de la mente para la quiniela. Así que al conocerlo me pareció digna ganadora. Se dice que hubieron algunos silbidos en la sala de prensa durante la rueda del palmarés, cosa que no es de extrañar, sucede cada año, algunos con más o menos razón. Todo es muy relativo. Desde mi punto de vista digna ganadora y totalmente recomendable su visionado. Tienes secuencias muy buenas y una argumento que podría parecer poco interesante o incluso “sosuno”, pero que pronto se convierte en interesante y nos sorprende. ¿Crítica social? Tampoco diría tanto, pero sí es cierto que toca un tema desagradable que tenemos a la vuelta de la esquina y que muchos decidimos no querer conocer más a fondo. En este campo de la posible protesta, destacaría la sensación de malestar que genera al espectador, siempre que esté mínimamente humanizado, el campo de refugiados donde trabaja uno de los protagonistas. El toque fantástico de la película es incuestionable y las escenas de las que nos obsequia son dignas de recordar. En definitiva digna ganadora. Vuelvo a hacer ahínco que me sorprende que la borrase de mi cabeza como posible ganadora. Será el atracón de películas que nos damos durante los días del festival que nos dejan peor de lo que ya llegamos.

Como os he dicho, siempre que alguien me preguntaba por la ganadora del festival, me venía a la cabeza Thelma. Aunque muchos dirán que es algo lenta (por otro lado nada fuera de lo normal tratándose de una película medio sueca, noruega, francesa y danesa) a mi me pareció muy interesante. Se nota que tanto los personajes como el guión están muy cuidados, cosa que se agradece. Hemos presenciado auténticas boñigas como también viene siendo costumbre en el festival.

 

Pero antes de entrar en detalle con el Top Container de esta edición (un top que muchas veces interesa más que el top positivo, no me digáis por qué) quiero hacer un repaso en general a películas que creo merecen una mención por méritos positivos, cosa de agradecer, o por suscitar cierto interés previo a su pase.

 

 

 

Respecto a de The shape of water de nuestro querido Guillermo del Toro apuntar que, siendo un producto magistralmente ejecutado, deja algo indiferente al espectador. Se respiraba en el ambiente expectativas que rápidamente fueron diluyéndose. Predecible desde el inicio no deja de ser una nueva película de un guión repetido hasta la saciedad. Monstruo o ser “anormal” torturado e incomprendido del que se enamora un ser humano también algo fuera de la “normalidad” o que no encaja en lo que se considera “normalidad” con todos sus matices. El resto os lo podéis imaginar. Un buen producto cinematográfico a nivel técnico, buena banda sonora, preciosa fotografía, pero poco más. Recomendable su visionado pero nada que retengamos en nuestras retinas y nuestros corazones durante demasiado tiempo.

 

Otra de las películas de esta edición que suscitaba cierto interés era Muse de Jaume Balagueró. Creo que muchos esperaban que les sorprendiera como lo hizo en su día REC pero no fue el caso. Al menos a mi me pareció un producto muy normalito sin demasiado que destacar. No está mal para una tarde de domingo placentero. Escuchareis a los típicos haters hablando de una auténtica mierda. No osaría a calificarla así ni mucho menos.

Y para finalizar entre aquellas películas que creaban cierta expectación previa también tuvimos La piel fría, basada en la exitosa novela de Albert Sánchez Piñol y dirigida por Xavier Gens. A mi me gustó. Creo sinceramente que es un buen producto fantástico por mucho que la novela sea mejor. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Difícilmente una película superará nunca a aquella novela en la que esté basada. Al menos esa es mi opinión. Sin tener esto en cuenta, creo que la película bien merece ser visionada y disfrutada por el espectador. Para mi una buena película dentro del género fantástico.

 

Como veréis en el Top de este año no hay ninguna de las películas mencionadas. Recomiendo su visionado sin lugar a dudas.

 

Creo que llega el momento de hablar de esas películas que nos han indignado y nos han dejado un sabor más que amargo, sabor a mierda. Los que llevamos tiempo disfrutando del festival sabes cómo detectar posibles fraudes. Es relativamente sencillo detectar una posible enorme mierda que se avecina. Y claro, cuando aparece en la presentació de la sesión que estás a punto de ver Dafnis Balduz y te suelta un “los ojeadores del festival tras ver la película salieron corriendo a llamar informando que acababan de ver la mejor película hecha en la península”...Tienes dos opciones, te lo crees (cosa que no recomendaría) o te esperas lo peor (cosa que acaba siendo más sensata). Como habréis podido deducir en este caso la película resultó ser una de las mierdas más destacadas de la edición de este año. Hablo sin lugar a dudas de DHOGS. Película española, con director gallego, Andrés Goteira, y digna de encabezar el Top Container de la 50 edición del festival. No os engañaré, cuando empieza la película parece que pueda estar bien, pero a los quince minutos todo indica que será un gran truño. Y el final...Buff el final. Solo para que podáis opinar vosotros mismos deberíais verla. Aunque no sé cuántos de vosotros llegareis tan lejos como para ver el final. De verdad que me pareció una tomadura de pelo. Un sinsentido que se podría haber presentado sin tantas pretensiones y quizás, y solo quizás, no hubiera sentado tan mal. Como digo, justa vencedora este año de nuestro primer premio para aquellas películas insufribles e indignantes que también las hay en cada edición de nuestro querido festival.

 

Y se acabó, otro año más de nuestro querido festival que ha pasado y en el que hemos disfrutado como siempre con todas sus cosas buenas y no tan buenas. Esperemos que el año que viene sea como mínimo igual de bueno.