 Llegado a este punto me encuentro en un cierto dilema. ¿Cuál? Os preguntaréis los más avispados. Pues me encanta Nach (cantante de hip hop español con letras realmente celebres). ¿Y dónde está el problema? Pues que la mayoría de las frases en verso usadas en la película son de canciones suyas. Eso me comporta un mal estar general.
Os explico. Durante los primeros minutos de la película, cuando empecé a escuchar los versos de Nach en la boca de actores tan gloriosos como el tioestequenosenicomocoñosellama (protagonista de series gloriosas como Sin tetas no hay paraíso), ah sí, el llamado Duque. Pues las primeras sensaciones fueron de rabia, indignación, incluso podríamos decir de asco. ¿Sabéis lo que es la vergüenza ajena verdad? Pues principalmente esa vergüenza era lo que provocaba esos sentimientos dentro de mí. Por cierto, no tengo nada contra el Duque eh, seguro que es un tipo encantador, al menos en el postscreening lo pareció, pero su actuación me provocó las sensaciones que os explico y que no puedo desmentir, lo siento. Bueno sigamos. A medida que iban pasando los minutos mi sensación de rabia (el instinto de matar al director) se fue desvaneciendo y me fui calmando. Creo que por efecto del shock.
He leído comentarios sobre la película como “atrevida”, “diferente”, “innovadora”, y un largo etc. Quizás sea demasiado duro (lo más seguro según quien lea estas líneas) pero creo que la película solo se queda en un intento de todo esto. El ridículo de muchas escenas hace que la película pierda toda la fuerza que podría tener. Nach que aparece en la película, por quien no lo sepa, es el vigilante de la puerta, es demasiado grande como para participar en algo semejante. Por suerte siempre nos quedará escuchar a Nach y saber realmente lo que quiere decir con sus letras.

¿Qué la película tiene buenas intenciones? Sí, eso no lo negaré. ¿Qué no hace justicia a las letras ni versos de Nach? No, tampoco lo desmentiré. ¿Qué escucharía mil veces los temas de Nach y obviaría el visionado de la película? Sí, sin lugar a dudas.
Recuerdo que el tweet que publiqué después del visionado no fue tan cruel como pueden ser estas líneas que escribo. Creo que tuvo mucho que ver la admiración que tengo a gente como Nach y Lírico (no sé cómo le sentó a este último que el personaje que encarna el Duque llevara su nombre. Creo que al terminar de ver la película no fue demasiado favorable), pero después de revisualizar en mi mente ciertas escenas y situaciones no puedo ser injusto conmigo mismo. Las cosas son como son por mucho que a veces nos duelan.
Para acabar diré que también me dio mucha rabia que con las letras de crédito no se pusiera el tema que más versos aporta a la película. Ser o no ser de Poesía Difusa. Hubiera sido un punto a favor sin lugar a duda.
|