Interesante argumento para esta nueva cinta del director Benedek Fliegauf, donde Rebecca (Eva Green, uno de los reclamos para ver esta película), tras quedarse prematuramente viuda, decide clonar a su marido. Rebecca experimentará sentimientos ambiguos , entre el instinto maternal y el deseo de recuperar a su amor. Partiendo de esta idea, la película podría haber sido mucho más de lo que es, lenta y extremadamente aburrida (los entendidos en el tema dirán que se trata de una cinta intimista).
Desde que su hijo (marido clonado) ya tiene edad para andar y hablar, parece que Rebecca tiene que frenar sus impulsos sexuales, dado que el muchacho no sabe que es una copia de su padre fallecido. Parece que únicamente se han centrado en hacernos ver como la protagonista se reprime una y otra vez para no caer en el incesto. Es una lástima que no se haya tratado el tema de la clonación humana un poco más en profundidad.
Otra que no he entendido es que mientras el niño va creciendo hasta convertirse en un adulto, no se nota la diferencia de edad que debe existir entre éste y su madre, que sigue siendo joven y guapísima.
Si tenemos que destacar algo de esta película es la fotografía, magnífica y elegante. Lástima que la historia no esté a la altura.