La verdad es que mientras esperaba para entrar a ver Carré Blanc comentaba con los compañeros de cola qué se podía esperar de una película de ciencia ficción francesa. La verdad es que la mayoría de cosas que se comentaron fuera de la sala fueron muy similares a las que se observaron dentro. No se si seré yo, pero da la sensación que últimamente las películas francesas intentan diferenciarse del resto con unos toques de sofisticación intelectual, o como mínimo lo intentan pero sin llegar a conseguirlo.
El film, desde el principio, intenta transmitir la sensación de que no se trata de un simple entretenimiento, que se trata de arte, de algo mucho más profundo, como intentan recordar esos cuadrados blancos que sales cada cierto tiempo en la pantalla (horroroso). ¿Crítica social?¿posible futuro?¿hay que ser un sabio para captar todos los mensajes que nos quieren transmitir?. Nada nuevo, nada original y sobre todo temas muy sobados a lo largo de la historia del cine.
No deja de ser una película un poco petulante que pretende ser original e inteligente, siendo el resultado final una película aburrida y sosa, si bien es cierto que alguno de los gags pueden tener cierta gracia para aquellos que quieren ver cosas donde no las hay.
Dudo mucho que esta cinta llegue a nuestras carteleras y si lo hace, mejor gastar nuestro dinero en otras cosas.