Bueno que podemos decir de semejante película. Es más que podemos decir de todo lo que mueve el vampirismo histérico-juvenil que ha surgido gracias a la maravillosa saga Crepúsculo y sus secuelas. Poco podemos decir la verdad. Poco bueno.
Todo ha empezado a torcerse con la presentación de su directora. Las ganas en la vida lo son todo y creo que en dicha presentación brillaban por su ausencia. Hay quien ha dicho que no parecía muy satisfecha de lo que estaba presentando. Quizás sea así, quizás no. ¿Realmente el tener su segunda hija le inspiro para hacer esta película, como ha comentado? Pues esperemos que no tenga una tercera porque entonces ya la hemos cagado del todo.
Como he comentado en uno de los tweet, hay que destacar la escena de la piscina, clave en la película. Desencadena un suceso de lo más importante para el desarrollo de la historia. Venga por favor. Sinceramente, estaría mucho más cabreado si no fuera porque se sabe a qué público va destinada tal obra maestra. Pensando en ellos se entienden muchas cosas mucho más mejor. Lamentablemente, ojalá me equivoque, se puede convertir en lo que todos tememos.
La ridiculez de tales películas insulta a los eternos, terroríficos y legendarios vampiros que por suerte todos tenemos en mente. Esperemos que éstos, en un ataque de ira sean capaces de exterminar a unos directores que les están perdiendo todo el respeto que se merecen. Tiempo al tiempo.