Película de aventuras con un tinte de drama romántico a la oriental, con Yet Li como protagonista. Trepidante, divertida con pequeñas dosis de tragedia que hacen de esta cinta una aventura épica. Encontraremos magos, brujas y demonios, todo esto en la china medieval, adquiriendo de este modo una ambientación más mística.
Como dijo su director Ching Siu-tung, de las 1800 escenas que componen la película, unas 1500 son de efectos especiales. Por eso podemos hablar más de una cinta de fantasía que de artes marciales. Cabe comentar que en algunos casos los efectos están un poco "anticuados", sobre todo en una de los combates entre el monje (Yet Li) y la serpiente blanca. Pero en general podemos decir que están bien realizados.
El eje argumental es bastante sencillo, una historia de amor entre un hombre mortal y un demonio (la serpiente blanca) que adquiere forma de mujer. Este romance se ve truncado por la llegada de un monje (Yet Li) que se encarga de cazar a los demonios que deambulan por la tierra haciendo la vida imposible a los mortales.
Es curioso como el personaje principal, interpretado por un envejecido Yet Li, va perdiendo protagonismo en favor de otros personajes, en principio secundarios.
Película fantástica de aventuras que entretiene sin más.