Los productos 'made in china' comienzan a generar temor en EEUU

China, un mercado tradicionalmente asociado a productos en buen precio, ha exportado recientemente a Estados Unidos varios productos peligrosos o contaminados, lo que ha provocado inquietud en los consumidores y las autoridades.





Comida para animales contaminada, juguetes peligrosos, falsos medicamentos, anguilas congeladas drogadas y champiñones con pesticidas prohibidos: todos estos productos provenientes de China han llevado recientemente a prohibiciones y el establecimiento de nuevos reglamentos.



Varios gatos y perros murieron tras haber comido un alimento con melamina, un componente químico utilizado en fertilizantes y productos plásticos.



Dentífricos "fabricados en China" también ingresaron en la lista negra ya que podrían contener dietileno glicol, un producto extremadamente nocivo empleado en la refrigeración de radiadores de automóviles.



La semana pasada, 1,5 millones de pequeños trenes de madera fabricados en China, de la popular marca 'Thomas and Friends', fueron retirados del mercado por estar pintados con pintura al plomo.



A pocos días de la fiesta de la Independencia estadounidense, el 4 de julio, petardos y cohetes también fueron retirados por temor de que "partieran en direcciones inesperadas" y presentasen un peligro para los espectadores.



"Creo que hemos llegado a un punto donde la etiqueta 'made in China' se ha convertido en sinónimo de peligro en Estados Unidos", consideró el senador demócrata Richard Durbin, muy activo en el Congreso en temas de seguridad alimenticia.



Este representante de Illinois (norte de EEUU) y una senadora de Connecticut, Rosa DeLauro, se reunieron en Washington con el comisario de la agencia federal estadounidense que regula los productos alimentarios y farmacéuticos (FDA, por sus siglas en inglés), Andrew Von Eschenbach, y el embajador chino, Zhou Wenzhong, sobre la entrega de productos contaminados procedentes de China.



Durbin y DeLauro indicaron en un comunicado haber obtenido el compromiso del Gobierno chino y de la FDA para trabajar conjuntamente y mejorar las inspecciones y la seguridad de los productos alimenticios y farmacéuticos.



"Esta propuesta de acuerdo entre la FDA y el Gobierno chino es un paso significativo en términos de seguridad alimenticia y los consumidores estadounidenses serán los grandes beneficiarios", afirmó el senador Durbin.



Hasta el momento la FDA y China no tenían un acuerdo en este aspecto. No existen normas ni mecanismos en práctica para inspeccionar las unidades de producción o autorización a través de visas o investigación, subrayan los legisladores.



Esta cuestión de la seguridad alimenticia ha estado incluso en el centro de las negociaciones económicas chinas-estadounidenses llevadas a cabo en mayo por el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, y la viceprimera ministra china, Wu Yi. Tras esta reunión, China prometió revisar sus reglas de seguridad alimenticia.



Con exportaciones alimenticias a Estados Unidos de 2.000 millones de dólares anuales, las infracciones chinas a las normas de seguridad alimenticia estadounidenses se encuentran entre las más numerosas.



En abril, las autoridades rechazaron 257 cargamentos de alimentos provenientes de China, mucho más que los originarios de cualquier otro país.



China y Estados Unidos reanudaron a mediados de diciembre en Pekín el "diálogo estratégico económico" en un intento por resolver sus diferendos comerciales bilaterales.



Preocupados por su enorme déficit comercial, originado en más de un tercio en las importaciones procedentes de China, Estados Unidos insiste ante Pekín para que revalúe su divisa. Pero el yuan no es el único punto de fricción, Washington se queja también de violaciones de derechos de propiedad intelectual (DPI) y limitaciones en la apertura del mercado chino.




Fuente: WASHINGTON (AFP)

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