CRÍTICA SITGES 2010: 14 DIAS CON VICTOR

14 Dias con Victor nos narra la historia de dos artistas, Anna y Martín, que comparten estudio, y la relación de éstos con Victor, un joven que empieza a trabajar como modelo para las obras de Martin. Anna se dedica a la fotografía y le atrae fotografiar la decadencia.

Martin está en horas bajas en su carrera e influenciado por su agente decide dar un cambio de rumbo a su creatividad.


14 dias con Victor

Una noche, Martin es llevado por su agente a un edifico de una zona industrial donde se reunen un grupo de personas de clase alta. El motivo de la reunión es el presenciar un acto violento.

Después de esto, Martin es convencido por su agente para que relance su carrera realizando obras que impacten al público. Es entonces cuando Martin decide someter a Victor al martirio y a la tortura mientras lo graba.

Aunque Martin, al someter a Victor a estos actos violentos, se da cuenta que ha llegado al límite de su moral, finalmente es convencido por el propio Victor, que pasa por una situación de desesperación, para que termine su obra, es decir, con el sacrificio de Victor. De esta forma el artista acaba su obra y Victor consigue la liberación.



14 dias con Victor

Esta película no nos aporta nada que no hayamos visto anteriormente en otras películas como Hostel o Asesinato en 8 mm o. Un grupo de personas adineradas de clase alta que disfrutan viendo torturas y actos violentos y que son capaces de pagar altas cantidades de dienero con el fin de satisfacer sus placeres.