XBOX 360; PS3: RED DEAD REDEMPTION

Homenaje de los monstruos de RockStar games al lejano oeste americano. Red Dead Redemption es conjunta el espíritu de los grandes clásicos del western y los traslada al mundo de los videojuegos, atención al juego que promete ser mejor que las películas de Gary Cooper.

Nos trasladaremos al viejo oeste donde encontraremos una verdadera recreación del oeste de los forajidos y cuatreros en el que tendremos unos niveles de libertad comparables a los que pudimos experimentar en el grandioso Grand Theft Auto IV.

Encarnaremos a John Marston un tipo duro curtido en mil batallas que en sus años mozos perteneció a una banda de cuatreros de gran relevancia en el viejo oeste. Pero durante un atraco sus compañeros lo abandonaron herido a su suerte. A partir de ese momento John trata de reconducir su vida alejándose del crimen para encontrar una buena mujer con la que llegar a tener descendencia. Tres años después de aquello nuestro héroe ha conseguido su objetivo, siendo el orgulloso poseedor de una granja que regenta junto a su esposa y su hijo Jack. Todo parece marchar bien hasta que una división secreta de agentes del gobierno (que más tarde se llamaría FBI) le pide que retome su vieja vida para acabar con la antigua banda de forajidos de la que formo parte. Tras rehusar la oferta, uno de los agentes decide forzar a John a aceptar secuestrando a su familia y amenazando con matarlos si no coopera.

Por un lado tenemos el motor gráfico Rage (acrónimo de Rockstar Advanced Game Engine), que según nos confiesan desde la propia compañía, se creó pensando específicamente en este juego, aunque lo usarán previamente con Table Tennis, Midnight Club: L.A. y el ya mencionado GTA IV.

El nivel de detalle y el mimo que el equipo ha impreso en cada escenario queda fuera de toda duda con un simple botón: la climatología dinámica afecta directamente al escenario. Nos referimos por ejemplo a los momentos de lluvia, donde podremos observar como los socavones se llenan de líquido elemento e incluso nuestras pisadas producen un surco que acaba rebosando por culpa de las gotas de lluvas. Espectacular.
Viviremos prácticamente todas las situaciones posibles en un western que se precie como tal. Desde asaltos a diligencias a duelos al sol, misiones de busca y captura (Vivos o muertos) a persecuciones a lomos de nuestro caballo. Iremos tanto en solitario como en compañía de varios aliados, los enemigos podrán ser tanto simples bandidos de poca monta como miembros cualificados del ejército americano, dispararemos a pecho descubierto, a cámara lenta, sobre una silla de montar o colgados de una carretilla de mina, usaremos el lazo con soltura al más puro estilo de los actuales shows circenses…