UNA MIRADA HACIA ATRAS: EL POWER GLOVE

Hoy toca que hagamos un esfuerzo recordando viejos tiempos, es momento de volver a esa epoca donde los dibujos doblados en latino y los bocadillos de nocilla eran los amos de las tardes. Pero ese dominio se vio amenazado muy pronto (los bocadillos de nocilla no, porque eran totalmente compatibles) ya que surgieron las consolas. La aparicion de nuestro amigo el fontanero Mario y su hermano Luigi, de los juegos con graficos cuadrados, pocos colores y soniditos dignos de maquinas tragaperras, dio un nuevo sentido a los sofas de nuestras casas, ya que a partir de ese momento ya no solo servian para sentarse y ver la tele, ahora tambien nos acomodabamos y nos viciabamos a la consola.

Empezo una nueva generación, y solo los que somos de esa generación pudimos disfrutar en su dia de artefactos unicos que hoy en dia ni estan, ni se les recuerdan, ni se les conocen. Podria referirme a muchas cosas, pero en este caso, en este concreto caso, vamos a recordar al gran POWERGLOVE, el mando de los chicos más duros!El trasto en cuestión se llamó… Powerglove (literalmente, “guante de poder”). Y la idea en principio prometía, pero claro, la tecnología de la época no permitía fabricar un sistema de control así a un precio asequible.
El mando utilizaba la patente del Wired glove, pero extremadamente simplificada. Así, mientras el primero usaba sensores de fibra óptica y tenía una resolución de 256 posiciones, el Powerglove se simplificó utilizando una tinta conductiva fabricada con polvo de plata y carbón, que le otorgaba una resolución de… 8 posiciones diferentes. Mientras que el Wired glove respondía a movimientos balanceo, inclinación y desplazamiento lateral, el Powerglove sólo respondía a los movimientos de balanceo, lo que limitaba bastante sus posibilidades.

POWER GLOVE

Pero por supuesto, Nintendo se encargó de crear un spot de 30 segundos lo bastante espectacular como para ocultar estas limitaciones, mostrando las posibilidades del invento. En él tenemos a un chico veintipico años vestido a la moda vaquera y jugando a la NES con el Powerglove, situado sólo ante una pantalla gigante en una especie de nave industrial. Este mismo estilo de anuncio se repetiría poco después en el famoso spot de presentación de Super Nintendo, en el que tenemos a un chico que poco a poco, mientras juega a la consola, se va transformando en robot.
Eso de jugar a Punch Out! dando los guantazos con tu propia mano tiene que ser la leche. ¡Hey! ya no volverán a meterse contigo los matones del barrio ahora que has aprendido a pegar con tu Powerglove. ¿Y que me decís de ese rollo de tener que programar el mando para cada juego introduciendo un código en el mismo? Vale, en el momento seguro que quedaba genial todo ese rollo de pulsar botoncitos en la mano cibernética al estilo Robocop, pero que coñazo debía ser cuando tenías que hacerlo a cada momento, madre mía…