CRÍTICA SITGES 2009: METROPIA

Como muchas veces he dicho Metropia podría haberse realizado en un corto perfectamente; ahorrando al espectador el sufrimiento de aguantar momentos sencillamente innecesarios.

Metropia - Sitges 2009

Otro tema a parte es el estilo de la animación (usando una técnica alabada desde los círculos de expertos, esos círculos al alcance de muy pocos, que una mente terrenal no puede, ni podrá nunca jamás, ni tan siquiera rozar), que personalmente no me ha gustado. Para modificar imágenes reales de esta manera quizás mejor no hacerlo, siempre desde mi más erróneo entender.
La historia que se quiere contar es interesante y gracias a ella gana algo de interés el visionado de la película, pero sigo insistiendo que con un corto nuestra mente hubiera descansado mucho mejor. Por mucho que me lo intenten explicar nunca entenderé el interés en hacer largas películas que aburran al espectador. ¿Será quizás que los directores apuestan por una técnica de aburrimiento para hacer un final más impactante? Pero, ¿no han pensando que puede ser contraproducente? ¿Qué haya mucha gente que no llegue a ver ese final tan impactante? Seguro que son cosas que se nos escapan.


En definitiva, si te gusta la animación y quieres ver lo último en técnicas, no lo dudes, alucinarás visualmente aunque no te guste lo que veas. En cuestión de hablar de una buena película en su conjunto ya nos entran las dudas. Pero diré lo de siempre: sobre gustos colores.

Por cierto, quien conozca al maestro Joe Satriani, deciros que toda la película, mi mente algo alterada, lo estuvo viendo en el protagonista. Me imagino que entenderéis porque.