El Observatorio Antidifamación Religiosa ha denunciado a ''Plutón BRB Nero''

"Una sauna de chuloputas". Así definía el extraterrestre Roswell a la Capilla Sixtina en el último capítulo emitido de la serie Plutón BRB Nero. Y aunque al final del capítulo se reían de sí mismos con una voz en off preguntándose: "¿Recibiremos alguna denuncia? ¿Entenderán que se trata de la opinión de un extraterrestre irascible, y que nosotros no tenemos nada en contra del Vaticano?".

Extraterrestre Roswell
El Observatorio Antidifamación Religiosa ha solicitado a RTVE que retire el capítulo, el séptimo de la serie, por ofender los sentimientos de los católicos. También le recomendó que deje de emitir la serie.

Según el organismo, la línea de guión atenta contra el derecho al honor de los católicos y supone "un escarnio de las creencias religiosas de muchos ciudadanos en este país".

La respuesta de Álex de la Iglesia es un sorprendido: "¡Se han tomado en serio la conversación entre un androide y un extraterrestre!". En su blog, el director y guionista de la serie, recuerda que la línea proviene de una conversación en la que el alienígena Roswell trata de convencer al robot Wollensky de que se una a él contra los humanos de la nave Plutón BRB Nero. "Es triste que en el siglo XXI siga habiendo gente que no sepa diferenciar entre realidad y ficción", señala.

En esta diferencia se basa el discurso de un malvado como Roswell, que De la Iglesia considera necesario en una obra de ficción. Sin que por ello los creadores compartan laa opinión de sus personajes. "Es como si pretendieramos que Hitler, en una película, hablara bien de los judíos, para no ofender al Observatorio Antidifamación Semítica".

La primera reacción del director fue la de la risa, al pensar en los miembros de un Observatorio como ése viendo su irreverente serie. A continuación se preocupó de que alguien pudiera pensar que la lína fuera escrita con la única intención de crear polémica.

Pese al tono apaciguador, también se mantiene firme al afirmar que se entristece al "ver que alguien se cree todavía con derecho a opinar sobre lo que se puede o no se puede hacer en la ficción". El creador de la serie defiende su parcela con contundencia: "Suficiente daño han hecho las creencias religiosas en la vida real, como para que intenten también controlar el mundo de la imaginación, probablemente el último espacio de libertad que nos queda incólume".

Desde TVE lamentan que alguien se pueda sentir ofendido por uno de sus programas, pero justifican la frase dentro del contexto de una obra de ficción caracterizada por un humor absurdo e histriónico.

Eso no basta para el Observatorio, que considera que "bajo tal pretexto se puede inducir a la burla, ridiculización y, en último extremo, al odio hacia la fe católica o hacia los católicos".

Topics: