ANALISIS CJ7 DE STEPHEN CHOW

Siempre es una alegría poder videar una nueva peli del gran Stephen Chow, y esta vez, aunque con evidentes toques infantiles, CJ7 no iba a ser una excepción.
En CJ7 Stephen dirige, produce, escribe e interpreta, vamos casi nada, dando vida a un padre desgraciado pero muy trabajador que teniendo un único hijo, quiere darle la mejor educación posible, mandándolo a un colegio de pago. Pero claro, estos colegios no son precisamente baratos, así que el pobre currela, encima de dejarse la espalda todos los días en la obra, vive en la pobreza para poder pagar los estudios de su hijo.



Y a pesar de todo, aun tienen otro problema, y es que no hay dinero para ropa, y su pobre hijo tiene que ir con zapatos viejos y rotos y a veces un tanto desaliñado y ya os podéis imaginar como le tratan los niños pijos de la escuela, o lo que es lo mismo, el 90% del alumnado.


Y como es frecuente, al encontrarte a una familia tan desgraciada siempre piensas: " joder, son tan desgraciados, pero tan honrados que algo bueno les tiene que pasar", y efectivamente así es, pues un buen día, mientras el padre rebusca en la basura a la caza de unas zapatillas para su hijo, se encuentra con lo que parece un juguete muy extraño y se lo regala al hijo. Y aqui es donde llega la sorpresa, pues no es un juguete si no un marciano simpaticon con unos poderes muy especiales.


Los personajes transmiten humildad y buen rollo y eso ayuda a formarnos una idea de que son pobres pero felices. En el comienzo todo tiene un claro tinte cómico, con estupendos momentos donde te ríes muchisimo, luego llega el turno de un tópico en el cine de Chow, las peleas por la cara con un claro tono surrealista. En CJ7 hay pocas, pero bastante buenas. Pero luego llega el momento triste, y todo lo que antes era buen rollo, de golpe y por la face se transforma en un enorme dilema que te borra la sonrisa de la cara y te pone el corazón en un puño. Y ahí te encuentras, viendo la peli embobado mientras te repites una y otra vez, " esto no puede acabar así, no es posible tal desgracia", y por suerte no acaba asi.


A mi personalmente no me gusta mezclar comedia y drama, lo veo incompatible y considero que altera el curso de la película y el estado del videador (espectador), pero bueno, para gustos los colores.


El final, lo encuentro un tanto descafeinado y sacado de la manga, además de ser una chorrada inviable y que de seguir la película acabaria sin duda en desgracia, pero a pesar de esto, encuentro la película notable y en un buen nivel, recomendándola a casi todo el mundo, aunque creo que muchos seguidores de Stephen Chow no encontraran lo que esperaban en CJ7.

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