CRÍTICA SITGES 2018: Under the Silver Lake

Quizás está fue una de las películas más esperadas para los seguidores de David Robert Mitchell, ya que en 2014 se dio a conocer con It Follows, posiblemente una de las mejores películas de terror de los últimos años, y que a muchos los dejó tan impresionados que tenían ganas de ver más cosas suyas. Pues bien, lo primero que tenemos que saber es que esta cinta no tiene nada que ver con su predecesora, ni es de terror y, a mi parecer, tampoco es una buena película. Es lo que tiene querer hacer una cinta tan pretenciosa, que aspira a ser una película de culto. A mi parecer, las películas de culto se van consolidando con el tiempo, no se crean de buenas a primeras

Unther The Silver Lake

Es justo decir, que It Follows no es la primera película de David Robert Mitchell, aunque mucha gente lo desconoce (incluido yo mismo), la primera película de Mitchell es del 2010, The Myth of the American Sleepower. Pues bien, ¿por qué hago referencia a la primera película desconocida de Mitchell?, pues hago referencia a esta cinta porque es precisamente en Unther the Silver Lake, donde se hace referencia a ella. Hay una escena donde los protagonistas están visualizando precisamente esa película, una muestra de la cantidad de referencias que tendremos a lo largo de todo el metraje, y que en muchos casos nos pasaran totalmente desapercibidos sino somos unos entendidos en la materia.

El protagonista de la historia es Sam (Andrew Garfield), un joven sin oficio ni beneficio, que se convierte en un detective involuntario al desaparecer misteriosamente la última chica que acaba de conocer, Sarah (Riley Keough), y que le ha robado el corazón. Sam empieza a investigar todas las pistas que le puedan llevar hasta Sarah, esto le lleva a descubrir una conspiración siniestra que ni siquiera había imaginado, donde están implicados multimillonarios, celebridades, mitos del cine e incluso toda la cultura pop, tal y como la conocemos.

La cinta está repleta de referencias, desde Hitchcock y su ventana indiscreta (también aparece la tumba de Hitchcock en algún momento de la cinta), pasando por multitud de referentes de la cultura pop. A medida que vamos pasando por el metraje de la cinta, vamos captando la idea del director de querer crear una cinta de culto, como Mulholland Drive (2001) de David Lunch. Es más, gran parte de la crítica la han comparado con ésta, pero de forma negativa, claro.

Unther The Silver Lake

Resumiendo, si tenemos en consideración que se trata de una cinta muy larga (2 horas y 20 minutos aproximadamente), repleta de referencias que en muchos casos no entendemos o se nos escaparán y le añadimos una trama alocada, tenemos la fórmula ideal para que la mayoría de los espectadores nos sintamos abrumados ante esta cinta, prefiriendo ir a pasear al parque antes que entrar al cine. Y creedme, el parque es la mejor elección.