CRÍTICA SITGES 2015: YOUTH

Fred (Michael Caine) y Mick (Harvey Keitel), son dos viejos amigos que se acercan a los ochenta y que disfrutan de unas vacaciones en un elegante hotel balneario al pie de los Alpes. Fred es un compositor y director de orquesta retirado sin ninguna intención de volver a trabajar, y Mick es un director de cine impaciente por terminar de escribir el guión de lo que él se imagina que será su última gran película.

Youth

punt5

Qué puedo decir de esta película que no se haya dicho ya. Me encantó poder ver a un magnífico Michael Caine y un fenomenal Harvey Keitel en una entrañable historia de amistad. Cierto es que no recuerdo cual fue la última película donde Caine tuviera un papel protagonista, y la verdad es que, tanto él como Keitel, han demostrado ese gran talento que nunca han perdido, a pesar de la edad.

Tengo que reconocer que la película me emocionó, incluso alguna que otra lagrimilla brotó de mis ojos en algunos momentos del film. Una historia sobre la amistad y el paso del tiempo, sobre como recuperar la ilusión por la vida y volver a sentir, vivir, soñar y amar.

Youth

 

En todo momento mantiene un buen ritmo haciendo que no perdamos el interés por la historia que nos va atrapando poco a poco, gracias al carisma de los protagonistas. Estamos todos de acuerdo en que no es una cinta para visionar en Sitges, ni es del genero fantástico, ni de terror y tampoco hay mucha sangre, pero es una de esas películas que cuando las ves, sabes que se trata de una gran película y no te importa que te la hayan metido doblada.

En definitiva, una bonita historia narrada con mucho arte e interpretada por unos monstruos del cine. Totalmente recomendable.