CRÍTICA SITGES 2015: COSMOS

Cosmos de Anrzej Zulawski o como destrozarte el cerebro viendo lo que vienen llamando una película. Según se ve está basada en la novela de Witold Gombrowicz. O la novela es un pozo de paranoias o la adaptación es tan libre como para catalogarla de “hago lo que me sale  de  los huevos”. Si alguno de vosotros se ha leído Cosmos, considerada como una de las grandes obras de Gombrowicz, que nos diga por favor si es un sin fin de sinsentidos como la película. Por lo visto (según la eternamente consultada Wikipedia) Gombrowicz fue candidato en vida del premio Nobel de Literatura. Deberíamos entender que el hombre era bueno en lo suyo. Sin tener en cuenta esa premisa, ya que podríamos cuestionar muchas cosas de los premios, recordemos que Obama recibió el  Nobel de la Paz, podría asegurar que si la película es un reflejo del libro, ese libro a mi no me gusta.

 

 

 

Pero como no he leído el libro hablaré de lo que sí que pude ver o más bien sufrir. Desde el primer momento ya pude ver que con la película de Zulawski no íbamos bien. Para nada. La primera escena ya es sospechosa, parece decir, vas a sufrir. Mentiría si no dijera que estuve tentado de salir de la sala más de una y de dos veces. Si me quedé fue precisamente para ver como concluía la tortura. Mi estúpida mente me intentó convencer que quizás el final era lo suficientemente espectacular como para arreglar todo ese desaguisado. Pero no. No pasó nada que lo arreglara.

Cuesta definir una película así. Imaginar todo de sucesos inconexos, independientes, con  personajes comunes. Diálogos muchas veces lejos de ser comprensibles. Voces estridentes y en muchos momentos desagradables por el constante repiqueteo vocal en  el cerebro. Creo que los silencios son muy importantes. Tanto en el cine como en la música son igual de importantes los silencios como la música y las voces. Pero quizás esté de lo más equivocado.

Está más que  claro que Zulawski no piensa igual. Hubo un momento que desee levantarme y gritar al unísono “callense por favor, callense”. Por suerte para todos los presentes no lo hice y pudimos seguir disfrutando de tal espectáculo. 

Según he podido leer la sinopsis de Cosmos de Grombrowicz dice así : 

“Cosmos es, según su autor, una investigación sobre «los orígenes de la realidad», una búsqueda de vínculos entre acontecimientos aparentemente desconectados entre sí”

No sé a vosotros pero a mi un planteamiento así me da algo de miedo. Y pavor. ¿Orígenes de la realidad? Joder me parece como mínimo pretencioso de cojones. Y son palabras de su autor. Claro que añadiendo el concepto investigación suaviza algo la pretensión de semidiós iluminador de pobres seres inferiores. Fuera coñas.

Alguien puede explicarme como se pretende explicar los orígenes de la realidad. Me gustaría pensar que no de la forma que pretende Cosmos.

Vuelvo a insistir. Estoy convencido que soy un total ignorante de lo que debe ser el arte superior, creado por mentes superiores para mentes superiores, pero para mi el cine no es lo que intenta explicar Cosmos. Lo siento pero no lo compro para nada. He de ser sincero y vuelvo a decir que lo llegué  a pasar realmente mal en el pase. Me llegó a estresar. Si ese es el origen de la realidad entonces tanto Zulawski como Grombrowicz lo clavan.               

Me encantaría que alguien que supiera realmente lo que quiere explicar la película (porque perdonar, pero para mi, una película pretende explicar algo, o al menos debería intentarlo) se sentara y volviera a verla conmigo para poder ir desgranando todo aquello que para mi no tiene explicación posible. “Acontecimientos aparentemente desconectados” decía el autor de la novela. Aparentemente me parece un adjetivo demasiado suave en lo que a la realidad de la película respecta (los hábiles lectores habrán descubierto el juego de palabras tan increíble que  he hecho con el concepto “realidad”, pura magia). Para ser justos, bajo mi más humilde parecer, deberíamos decir “acontecimientos enajenadamente desconectados”. Creo que enajenado es mucho más justo a la realidad (de nuevo esa magia de juego de palabras) que no aparente.

Y por si alguien no ha tenido suficiente durante toda la película, con pájaros colgados de los árboles, diálogos sinsentidos, voces estridentes y otras delicias visuales y sonoras. Tenemos el final. Un final que entiendo que quiere dar respuestas, o quizás no. Juzgar vosotros mismos. Me encantaría escuchar opiniones respecto al final y por supuesto al conjunto de la película. Seguro que estaríamos bien entretenidos.

Creo que quedan pocas dudas. Por méritos suficientes Cosmos se convierte en una de las tres películas que forman mi TOP CONTAINER de esta 49 edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.

Y vuelvo a decirlo, totalmente en serio. Si alguien me puede explicar cómo entender la película se lo agradeceré. Al menos que lo intente.