CRÍTICA SITGES 2012: THE EXORCIST IN THE 21st CENTURY

Siempre me han gustado las películas de posesiones demoníacas. Solo pensar que un ser maligno e "invisible" puede llegar a dominar tu cuerpo, a mi me aporta una dosis adicional de terror. Por este motivo, cuando supe que se presentaba un documental sobre posesiones reales y exorcistas reales, estuve interesado en ver este documental que prometía ser interesante.The exorcist in the 21st century
La verdad es que antes del visionado del documental tuvimos una presentación por parte del equipo de rodaje de éste y por Sebastià D'arbó. En dicha presentación nos vendieron muy bien el producto, "que si vais a ver imágenes nunca vistas de posesiones reales, que si se os van a poner los pelos como escarpias, etc". A parte de la estrategia de marketing realizada en la presentación, se presentó la historia principal que se narra en este documental, donde veremos a José Antonio Fortea, uno de los pocos exorcistas que existen en Europa, que conocerá a Constanza, una mujer colombiana que afirma llevar unos quince años de convivencia con los demonios.The exorcist in the 21st centuryCon esta presentación puedo decir que estaba muy interesado en el documental. Este interés me duró los diez primeros minutos de la cinta. Si he de destacar algo es al personaje principal, el padre Fortea, que se pasea por América del Sur como una verdadera estrella del rock, firmando autógrafos y protegido por unos cuantos guardaespaldas. Vale mucho la pena escuchar su opinión sobre la película del exorcista y por qué motivo su director no tuvo más éxitos destacables posteriormente. Por el resto, no vale la pena. En referencia a la mujer, Constanza, personalmente creo necesita la ayuda de un buen terapeuta.